.

.
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de mayo de 2014

El modelo de amor de Sternberg



(Artículo dedicado a Elsa... mil gracias por tu apoyo a este humilde blog)



   El amor... Sentimiento y emoción absolutamente esencial para la supervivencia de la especie. En efecto, el amor entre una madre y un hijo asegura el futuro de éste, y entre adultos de distinto sexo facilita la descendencia de los mismos. Otras formas de amor (entre hermanos, entre amigos) aunque sean muy saludables no tienen un valor de supervivencia tan evidente.


     Los expertos piensan que esta emoción se basa en un antiguo sistema de circuitos desarrollado para que los mamíferos se reproduzcan y cuiden de su prole.

     Yendo directamente al tema del artículo, una clasificación con gran transdencencia ha sido la de Sternberg, quien plantea que no suelen darse formas puras o aisladas de amor en nuestras relaciones, sino combinaciones de 3 componentes básicos, a saber:
  1. intimidad: cercanía, unión. Sin que medie pasión o compromiso con la otra persona
  2. pasión: excitación mental y física
  3. compromiso: planes de un futuro en común
No es un sentimiento estático, pues cada uno de los tres componentes evoluciona con el tiempo de forma diferente. Mientras que la intimidad y el compromiso crecen gradualmente y se estabilizan, la pasión es muy intensa al principio y disminuye según la relación avanza.





Con estos tres componentes situados en los vértices de un triángulo, encontramos las siguientes combinaciones:

  1. amor apasionado: sólo hay pasión. Suele ser la primera fase de una relación.
  2. amor romántico: intimidad + pasión. Hay atracción física y emocional, pero sin compromiso. Suele ser la segunda fase de una relación
  3. amor fatuo: pasión + compromiso: No ha pasado el tiempo suficiente para que surja la intimidad. Por ejemplo, matrimonios de conveniencia
  4. amor compañero: amor conyugal, donde la pasión juega un papel menos importante, pero hay profundos sentimientos de compromiso e intimidad
  5. amor vacío: sólo hay compromiso. Por ejemplo, un matrimonio a punto de romperse, donde lo único que queda es un contrato firmado de matrimonio que obliga a un compromiso de continuidad.
  6. cariño: sólo hay amistad
  7. amor pleno: por desgracia, muy dificil de alcanzar.

domingo, 4 de mayo de 2014

La comunicación en la fase idílica

(Este humilde artículo está dedicado a Rocío, con cariño)

La comunicación en la pareja que empieza una relación es sumamente particular:
  • tras el periodo del "flechazo", viene un periodo de comunicación intensa (llamadas de teléfono, largas conversaciones paseando...) en el que ambos miembros se exploran con avidez. Intentan verse lo más frecuentemente posible, y esperan su encuentro con emoción.
  • durante esta fase (denominada "idilio") la comunicación se compone de relatos de vida que cada uno le ofrece al otro. No es una comunicación realista ni meticulosa, sino desatenta, pues cada uno no retiene más que lo que le interesa y le confirma que su pareja es perfecta. En todo caso es una comunicación "fática", que sirve para reforzar el lazo afectivo.
  • no todo es de color de rosa. El enamorado conoce también angustias y miedos, pues continuamente quiere asegurarse de ser amado por su pareja, y escruta todos los signos que pueden reconfortarlo. Lamentablemente para el sujeto, ninguno de estos signos es seguro, y pueden prestarse a muchas interpretaciones.
  • los psicólogos han encontrado dos funciones esenciales en la comunicación amorosa: tranquilizarse y contruir al otro-darle algo para construir
  • En esta fase se liberan potentes fuerzas que transportan a la pareja a un mundo diferente, alegre, desterrando las preocupaciones banales y egoístas, y estimulando una nueva sensibilidad ante las cosas de la vida. Se transforma radicalmente el modo de estar en el mundo y su sistema de pertenencia (todo se reorganiza alrededor del ser amado: el pasado, el futuro, el trabajo...)
  • la comunicación está obligada a utilizar un lenguaje poético, sagrado, pues las formulaciones banales parecen inapropiadas para expresar el estado inteterior de satisfacción.
Estas características no se mantendrán en las siguientes fases de la relación, y en otro artículo veremos como, inevitablemente, con el tiempo, toda pareja sufrirá una merma de la comunicación


martes, 15 de abril de 2014

Errores al elegir a la pareja


La personalidad no es sólo un sistema de roles (lo que acostumbramos a hacer), sino también un conjunto de expectativas y repulsión de roles (lo que nos gustaría que hiciera y que no hiciera el otro).

Este es un sistema activo, que busca sin cesar a las parejas ideales que le van a permitir realizarse, y es en parte inconsciente

Hay riesgo de cometer errores al elegir a la pareja, por ejemplo:
  1. querer hacer una elección demasiado consciente y racional
  2. infravalorar las propias repulsiones (cegados por el enamoramiento, no dar importancia a actitudes de la pareja que realmente son indeseables para nosotros)
  3. pensar que estaremos satisfechos con tal de que la pareja satisfaga unas pocas necesidades
  4. hay factores neuróticos que bloquean la comunicación auténtica y no buscan más que una satisfacción egocéntrica.
La mayoría de los errores proceden de un periodo de selección demasiado corto para apreciar el sistema de interacciones entre la pareja. Además, no olvidemos que los sujetos no son nunca ellos mismos, e interpretan papeles (sobre todo si el contexto no es el habitual)

Conclusión: con tantos factores implicados y tanta actuación, sólo el tiempo permite a las personas conocerse realmente.

viernes, 11 de abril de 2014

Comunicación en parejas felices VS. infelices






Cuando una relación falla, uno de los elementos clave para poder detectar y diagnosticar un problema es la comunicación entre ambos miembros.

La comunicación en parejas felices e infelices distan mucho en sus características. Las siguientes 7 diferencias están extraídas del libro "Psicología de la Comunicación" de Alex Muchielli, ed. Paidos.
                                                         


1. Función de la comunicación
  •  pareja feliz: aumentar el conocimiento interpersonal     
  • pareja infeliz: ofensiva-defensiva             

 2. Lenguaje (lo que se dice) y paralenguaje (cómo se dice)
  • PF: son congruentes      
  • PI: no son congruentes (Las cosas banales se dicen de modo agresivo, las agresivas sonriendo…)

3.    Los intercambios
  • PF: son dinamizadores y fuente de satisfacción. Su eficacia hace que se busquen con frecuencia          
  • PI: Los intercambios consumen energía, cansan y se prolongan inútilmente. O al revés, se comprende su ineficacia y hay usencia de los mismos.                                           

 4. Los problemas de la pareja:
  • PF:  se delimitan y afrontan
  • PI: Cada problema pone en cuestión otros problemas. Los problemas quedan en suspenso

5. Cuando los esposos hablan...
  • PF: están juntos mientras  
  • PI: hablan sin estar juntos, intentando convencer, esquivar o manipular al otro

 
6. Individualidad de la pareja

  • PF: su aceptación en cuanto cónyuge y pareja es incondicional
  • PI: no sólo no se acepta al otro tal y como es, sino que se le considera culpable de frustraciones y se le rechaza como pareja

7. Tipos de comunicación
  • PF: no sólo verbal y paraverbal, también hay caricias, sexualidad...
  • PI: La comunicación se reduce a señales verbales. La escritura (SMS,emails...) sustituye al habla a veces



martes, 1 de abril de 2014

El enamoramiento... ¿flechazo o predisposición?



¿Por qué nos enamoramos?
Aunque existe la idea extendida de que el enamoramiento es algo mágico, algo repentino, algo incluso no buscado, la opinión general que tenemos los psicólogos es diametralmente opuesta. Muy resumidamente, podemos afirmar que “SE ENAMORA EL QUE LO BUSCA"
Es decir, que la fijación amorosa se produce cuando el sujeto se encuentra en un determinado estado de predisposición, como al final de una búsqueda que lo sitúa en situación de enamorarse.

Según Barthes, hay una especie de “modelo interior”, que sirve de filtro y selector en la búsqueda de la pareja amorosa. A partir de esa forma, los futuros enamorados seleccionan determinados elementos admirables, encantadores… del ser amado, que constituyen así los verdaderos detonadores de su amor. Curiosamente, lo que impresiona de la imagen fascinante no es la suma de sus detalles, sino cierto detalle particular: su voz, su modo de sonreír…

La percepción visual y auditiva se sitúa en primer plano de la búsqueda de “signos” (detalles morfológicos íntimos: color de ojos, dibujo de labios…), que toman valor de símbolos. La comunicación que se establece entonces está fuera del control de la voluntad. Es una especie de comunicación espontánea y primitiva. En este caso, la búsqueda racional del principio pasa a un segundo plano y entramos de lleno en procesos inconscientes.

La idealización del amado va acompañada por una cierta ceguera, y se le atribuyen al ser querido todo tipo de cualidades. Nuestra pareja nos parecerá perfecta, sobre-estimaremos sus cualidades y subestimaremos sus defectos. Será más adelante, con el paso del tiempo, cuando esta ceguera dé paso a una percepción más realista…. Pero eso lo veremos en otro artículo.

La pareja: un juego de "suma no-cero"


 Una clasificación muy sencilla que podemos hacer de los juegos (y hacerla extensible a otras entidades, como las relaciones personales, que más adelante veremos) es la siguiente:
- juegos de suma cero: el típico juego donde si uno gana, el otro pierde. Ocurre en la mayoría de acontecimientos deportivos. Ganancias y pérdidas sumanas siempre darán cero. Otro buen ejemplo es la Bolsa: si el sujeto A ha ganado X es porque el sujeto B ha perdido X (el dinero ganado tiene que proceder de algún sitio, no cae de los árboles)
- juegos de suma no-cero: en este caso, no se iguala ganancia y pérdida. La suma de los dos, puede dar más o menos que 0. Ambos jugadores pueden ganar o perder. Imaginemos un videojuego en el que ambos jugadores unan sus fuerzas para combatir a un enemigo común

Mi teoría (y curiosamente ayer, ví que compartida por Watzlawick, Paul), es que una relación interpersonal (amistad o pareja) es un ejemplo prototípico de juego de suma no-cero, y su buena marcha está condicionada a que ambos miembros, si bien no sean conscientes de esto, sí se comporten de forma acorde con ello.

Consideremos el caso del marido autoritario-gruñón y la esposa obediente-sumisa (o viceversa, evidentemente). Podemos pensar que las ganancias de uno (el marido demuestra que lleva la razón y aumenta su autoestima) se compensa con las pérdidas del otro (la mujer demuestra que está equivocada y baja su autoestima) y nos hallamos en un juego de suma cero. Pero no ganan ambos, sólo uno de ellos. Y aunque aparentemente esta situación pueda prolongarse en el tiempo, el sentido común nos dice que esta relación está abocada al fracaso.

Sólo cuando ambos miembros de la pareja sean conscientes de que "SI UNO GANA, AMBOS PIERDEN", podremos asegurar un futuro feliz para ambos.